Guerra de baja intensidad

GUERRA DE BAJA INTENSIDAD

Si te paras a pensar un poquito, te darás cuenta, y TENDRÁS QUE RECONOCER, que nada es fruto de la casualidad. Esto se ha gestado, de forma muy premeditada, durante mucho tiempo.

Hace años, se trataban de tomar el poder por la fuerza, pero después de haber fracasado por ese medio de forma catastrófica, han adoptado un medio menos violento, más taimado, es lo que los EM,s de los Ejércitos llaman Guerra de Baja Intensidad (GBI) que, como sabes, es el tipo de guerra que hoy “funciona”. Los enemigos mueren igual, las armas se emplean con una violencia imperceptible, se ocupan posiciones, pero todo sin llamar la atención, sin ruido. Los que encabezan los bandos emplean un arma atroz, un arma capaz de acabar con una nación con el apoyo incondicional de aquellos que van a ser masacrados, esa arma es EL ENGAÑO, LA MENTIRA. Este tipo de guerra, actualmente se estudia sólo tangencialmente en las Escuelas Militares. En algunas revistas profesionales han aparecido artículos exponiendo estos temas. La GBI pasa desapercibida ante nuestros ojos y sólo unos cuantos se percatan de que ha cambiado la forma de ocupar países y de imponerse a los demás.
Ejemplos de esto hay en abundancia: Vietnam, Persia, Irak, Libia Pakistán y ahora tenemos en plena efervescencia la barbarie de Siria. Los miles de muertos que han provocado esas guerras no han servido para otra cosa que no sea dolor, ruina y padecimientos. USA lo basó todo en la fuerza militar, de nada le ha servido ver que al final sólo a conseguido el rechazo de una gran parte de la humanidad. Unos porque esperaban que después de tanto padecer lograrían salir de su situación de miseria y otros porque los han privado de tierras, hogares y parte de sus familias. Una y otra vez USA ha caído en el mismo error.

Ocupan el territorio, pero una vez allí ¿Qué hacen? Dominan un terreno hostil en el que no es posible vivir, pues no solamente se teme a lo que se ve, sino que se teme a lo que no se ve. Me explico: ¿Quién puede afirmar que tomar un café, beber un vaso de agua o seguir las indicaciones de un nativo no pueden llevarte a la muerte?

Si el país se ocupa empleando el nuevo arma: la mentira, el engaño, en definitiva, la palabra, el riesgo es mínimo, ya que los ocupados están “domados”, han asumido, y aceptado, el dominio, es más han pasado a formar parte de la fuerza ocupante.

Pero para llevar a buen puerto este tipo de guerra hay que ejercerla desde el interior del país, es una ocupación lenta. No se conquista un país en dos días. Un país cohesionado y con unos PRINCIPIOS firmemente arraigados en el pueblo es indestructible, pues para ganarlo hay que masacrar a todos sus habitantes o desplazarlos a otros lugares. Esto era lo que se hacía en la edad media.

Al no ser posible aplicar este tipo de exterminio, sólo quedan como forma de ocupación la GBI y la NUEVA ARMA.

Se trata de ir penetrando en los intersticios de la sociedad, sin hacer ruido, sin llamar la atención. Empiezan penetrando y alterando aquellos principios que dan cohesión y que el pueblo acepta su cambio, su prostitución, sin oposición o con una levísima resistencia.

La Historia de un pueblo es la argamasa que une a la sociedad. Por esto hay que lograr que no se sientan orgullosos de los hechos que han servido de base para la formación del sentimiento patrio.

La Historia, el amor a los Símbolos de la Nación (Bandera, Himno) tienen que ser privados de su carácter de representación del pueblo. Si se logra que un pueblo no sienta NADA por esos Símbolos por los que los patriotas (el conjunto de personas que forman la Patria) han dado sus vidas durante siglos y se han sentido orgullosos de defenderlos, la fruta está madura y sólo falta esperar a que se desprenda del árbol para cogerla.
Así como en cualquier librería es fácil hallar cientos de libros exponiendo cómo se forman las rocas, los continentes, el firmamento, etc., sin embargo, no son tan abundantes los textos que nos digan cuales son los puntos que no pueden mostrar debilidad cuando se quiere formar una nueva nación. No hace falta que los busques, basta con que prestes atención a aquellos a los que los independentistas no permiten el más mínimo ataque: La lengua, su bandera, su historia (generalmente inventada y en continua formación), el himno (recién compuesto), sus representantes, su folklore,… En cambio concentra tu atención en aquellos puntos que tratan de destruir, lo que atacan más ferozmente, si tratase de enumerarlos tendría que emplear las mismas palabras: la lengua, la Bandera de la Nación, etc

Ellos están plenamente convencidos de que lo que defienden es verdad, a pesar de que pueda demostrarse con poco esfuerzo que todo está basado en la mentira, pero se niegan a escuchar y se obcecan defender “su verdad”, porque son sus principios.
En cambio, cuando se carece de principios, nada hay que defender, y al no tener argumentos, por falta de formación, por no haber dedicado el tiempo necesario para asimilar la grandeza de la Patria a la que se pertenece, el iluso queda a merced del que no tiene otra razón que el odio a los PRINCIPIOS que forman la nación.

Cuando los que desconocen la Historia de la Nación son los que la gobiernan, los que imparten la educación, los que rigen la formación moral,…, el resultado del ejercicio de su poder es destructivo.

Al carece de principios no les dan importancia a esas nimiedades aparentes que les van a ser planteadas y que al pasar cierto tiempo derrumbarán el edifico que durante siglos se ha ido formando

En estos momentos 09:51 del día 22 de mayo de 2016 Luis del Pino se sorprende al escuchar que Ana Gabriel (esta persona defiende en TV que los niños no necesitan padres. Los niños nacen, y ya habrá quien se encargue de criarlos) va a Huesca a dar una conferencia. Este acto es vivo ejemplo de lo que estamos tratando: Aparentemente, permitir este acto carece de la importancia que realmente tiene, pero solo la ignorancia de aquellos que nos gobiernan les impide darse cuenta de que no valorarlo en su justa medida es un gravísimo error, proporcionarles publicidad y cualquier otro tipo de apoyo es la forma de minar la integridad de la nación.

Entre los viejos principios en los que se basa y configura la sociedad a destruir, y que han de ser sustituidos por los nuevos, es el idioma. Cierto es que la el desplazamiento nacional se suele iniciar con el acoso: tachando las palabras en las señales de tráfico y en los nombres de las calles, etc. cuando se dieron cuenta de que no era la forma de encarar la lucha, pasaron al acoso indirecto: a adulterarlo, es decir se pasó de la lucha frontal a trufar las Instituciones.

Se percataron de que los pilares que sostenían el tejado carecían de cimientos (principios) y lo más cómodo, aunque también más lento, era penetrar en los órganos de poder y desde en el interior ir cambiando de forma encubierta el diccionario, empezando por temas baladíes, dando rodeos.

¿Quién puede oponerse a que se diga: espacio lúdico al tiempo de recreo que de niños teníamos en el colegio; Castellano, al idioma que desde el siglo XVI llamábamos español, cuando nos referíamos a la lengua en la que nos entendíamos todos los españoles; la roja, a la selección de fútbol nacional; país, en sustitución de España; estatal, en vez de nacional; solidaridad, en sustitución de caridad; presos políticos, en lugar de disidentes, separatistas o terroristas; …?

Una vez que estos insignificantes cambios han sido asimilados por el pueblo se pasa a prostituir otros vocablos más importantes: Patria; Bandera; patriotismo; heroísmo,… hasta el punto de que los que se sienten patriotas, españoles,… pueden llegar a sentir vergüenza de ser identificados como tales y se rehúya ser considerados como tales..

Después, se ha pasado a cambiar las costumbres, pero no de forma violenta, sino que han ido surgiendo unos “convencidos” que han sido quienes al principio han padecido el rechazo del pueblo y el peso de la Ley. Estas personas han sido las que han sufrido lo peor del cambio, fueron considerados como unos locos, fanáticos. Y al en estos momentos aparecen en mi mente aquellos primeros testigos de Jehová que surgieron en los cuarteles en los años 1960, que cumplieron largos años de condena. Hoy, aquella semilla ha llegado a conseguir lo que parecía imposible: la supresión del servicio militar.

Actualmente, son pocos los que se asombran, se escandalizan, cuando ven a dos mujeres o dos hombres besándose en plena calle. ¿Besaste alguna vez a plena luz a tu novia?

Recuerdo que en 1977 (recién salido de la Academia) dos Tenientes, también recién acabados sus estudios, regresaron de Suecia, adonde habían ido a pasar su permiso de verano, y nos contaron que la primera noche, sin haber deshecho las maletas, durmieron con dos chicas en sus propias casas y con los padres presentes. No lo dudé porque, como muestra de lo que narraban, vinieron acompañados por una “sueca” de 15 años que había venido con ellos. Una chica de esmerada educación y de muy buena presencia.

¿Cómo hemos llegado aquí? ¡Sin darnos cuenta! Nos hemos ido acostumbrando de forma paulatina, un día nos topamos de sopetón con una frase mal sonante, que rechazamos la primera vez, pero que a base de repetirse empezamos a aceptar y, más tarde, aquello que era ofensivo pasó a ser parte de nuestro vocabulario. ¡Total!, ¡Por decir un taco no pasa NADA! Luego, pasamos a conocer que en el tetro “Tal” podíamos ver a pocos metros de distancia, en el escenario, a una mujer, con un cuerpo de espanto, totalmente desnuda… ¡y no pasaba NADA!

Lo aceptamos porque nos adornaban con las frases de que éramos muy inteligentes, tenemos derechos, somos libres, elegimos lo que deseamos, derecho a decidir, libertad de expresión, derecho a hacer lo que nos de la gana con nuestro cuerpo,…

Como todos somos iguales, y nuestra inteligencia es muy superior a la de nuestros antepasados, hemos derribado las barreras ¡Todos somos iguales! Por esto, tengo derecho a tutear a los demás y en 25 años se ha pasado de hablar de usted a nuestros propios padres, a tutear a la misma Reina (lo cual realmente ha sucedido) En aquella situación, doña Letizia le dijo al joven que la tuteaba: “Si no me respeta como reina, respéteme por tener mas edad y ser mujer”

Ten en cuenta que de las primeras líneas de este escrito hasta este momento han pasado 45 años ¿Mucho? ¿Poco?. Sólo añado que estamos en el año 2016.

Tratar de parar este tren, que lleva ya tanto tiempo rodando, es imposible, pues quienes tienen el deber de poner freno no hacen, sino apretar el acelerador, ya que esos son los más interesados en que se despeñe cuanto antes.

Lo peor no ha llegado aún, y creo que están frotándose las manos porque ven que la caída está MUY próxima. Por esto no dejan de meter miedo para que sigamos el camino que nos señalan, el que ellos dicen que nos conduce a la salvación, cuando realmente nos lleva derecho a la desaparición.

Sabes cuál es el camino FATAL. Llevan acercándonos a él más de 30 años, y ahora están muy cerca. Ese camino es la reforma de la Constitución, para que acabe siendo lo que pronuncian con enorme jactancia LA REFORMA FEDERAL.

Vamos a modificar una Constitución que ni siquiera se ha estrenado. ¡Te sorprende esta afirmación! Toma un ejemplar de la Constitución y marca aquellos artículos que no se cumplen, pero no es que no se cumplan, es que ni siquiera se ha tratado de aplicarlos. ¿En realidad crees que la culpa de TODO la tiene la Carta Magna? Reformando la Constitución ¿Cambiará algo?

Recapacita
¿Has oído decir a algún padre de la patria qué la FEDERACIÓN supone el fin de la igualdad, y de la Nación?

No, no lo has oído, ni lo oirás.